Si bien la agitación política que siguió a la anulación de las elecciones de 2020 ha puesto desafíos encima de la mesa, el país también ha visto cómo nuevas mujeres líderes ingresan en la política. Sin embargo, la falta de apoyo y de recursos, además de los estereotipos generalizados y la violencia de género, han amenazado con revertir esta tendencia positiva.
La primera Kurultai (asamblea del pueblo) de mujeres de la República de Kirguistán, una iniciativa no partidista para el diálogo inclusivo, el liderazgo y la solidaridad, fue formada con el apoyo del PNUD junto con ONU Mujeres, UNICEF, UNODC y UNFPA. Siguiendo el modelo de la recién creada Kurultai, conecta a mujeres líderes de diversos orígenes y de todos los niveles de la sociedad.
Creada por la iniciativa de Aida Kasymalieva, entonces vicepresidenta del Parlamento, la Kurultai convocó reuniones en Chui, Osh y Naryn. Los organismos que más apoyaron la iniciativa son socios históricos del PNUD: el Consejo de Igualdad de Género y Prevención de la Violencia de Género del Parlamento de Kirguistán y el Foro de Mujeres Parlamentarias.