El Perú alberga la segunda población más numerosa de personas refugiadas y migrantes de Venezuela, con 1,5 millones, y ostenta el mayor número de solicitantes de asilo en América Latina, según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR por sus siglas en inglés).
"Cuando vi la vastedad del desierto en el norte del Perú, me asusté", dice Roselyn, quien lo cruzó para llegar desde Venezuela. Ella obtuvo el apoyo para establecer un negocio de venta de piezas de bicicleta en línea a través de CREANDO, cuya plataforma cuenta con el apoyo del PNUD y que tiene el objetivo de apoyar a emprendedores entre la población migrante, refugiada y local. Su negocio ha ido expandiendo sus servicios y su plantilla. "Para mí, lo más importante es contratar a personas comprometidas con su trabajo; la nacionalidad pasa a un segundo plano", comenta.
CREANDO ha brindado apoyo a cientos de emprendedores, lo que ha agrandado las oportunidades para la integración económica, fomentado la cohesión social y facilitado la contribución de las personas venezolanas a su país de acogida. Según estimaciones del Fondo Monetario Internacional, se espera que las personas migrantes y refugiadas venezolanas contribuyan a un crecimiento del 4 % en la economía del Perú.